España cerró 2025 con 10.294 empresas tecnológicas: crecen las scaleups y caen las startups
El ecosistema tecnológico español cerró 2025 con 10.294 empresas activas, un 20% más que un año antes, según el Informe Nacional de Empresas Tech e Innovadoras 2026 de Scoutyn. El crecimiento vino acompañado de 137.042 empleos y un impacto económico de 19.442 millones de euros, pero también de un cambio en la composición del sector: disminuyen las startups y aumentan las scaleups y las pymes tecnológicas.
El dato correcto del ecosistema tecnológico español en 2025
La cifra requiere una precisión. Algunas informaciones posteriores han difundido que España alcanzó 10.924 compañías y han llamado al estudio “informe 2025”. Sin embargo, la publicación de Scoutyn, responsable del análisis, identifica el documento como Informe Nacional de Empresas Tech e Innovadoras 2026 y sitúa el cierre de 2025 en 10.294 empresas, frente a las 8.580 contabilizadas en 2024.
El informe se elaboró con información empresarial validada mediante datos del Registro Mercantil. Esa metodología permite observar no solo cuántas sociedades forman el tejido tecnológico, sino también su empleo, facturación, ubicación y etapa de desarrollo. Por ello, el avance del 20% en el número de compañías ofrece solo una parte de la fotografía.
Menos startups y más empresas que consiguen escalar
La principal señal de transformación está en la evolución por tipos de empresa. Las startups bajaron de 5.010 a 4.856, un retroceso cercano al 3%. En sentido contrario, las scaleups crecieron un 39% y llegaron a 672 compañías, mientras que las pymes tecnológicas ascendieron hasta 4.605.
Una scaleup es, en términos generales, una compañía que ya ha superado la fase inicial y mantiene una expansión significativa de ingresos, plantilla o mercado. Su aumento no compensa únicamente la caída numérica de las startups: indica que una parte mayor del ecosistema ha ganado tamaño y capacidad de ejecución. Scoutyn cifra en más de 6.000 millones de euros la facturación anual conjunta de las scaleups españolas.
El empleo y la actividad económica refuerzan esa lectura. Los puestos de trabajo aumentaron un 26,9% y el impacto económico un 31,2%, ambos por encima del crecimiento del número de empresas. Esto no demuestra por sí solo que todas las compañías sean más productivas, pero sí apunta a un tejido con mayor dimensión agregada. Para proveedores, profesionales e inversores, el cambio amplía las oportunidades alrededor de la tecnología aplicada a la empresa, desde servicios especializados hasta contratación de talento.
Madrid se acerca a Cataluña y la inversión sigue concentrada
Cataluña mantuvo el primer puesto por número de compañías, con 2.632 empresas tecnológicas, frente a las 2.607 de la Comunidad de Madrid. La diferencia quedó reducida a 25 sociedades. Madrid, no obstante, lideró tanto el empleo, con 44.276 puestos frente a los 41.382 de Cataluña, como la facturación: 7.266 millones de euros frente a 5.531 millones.
En el ámbito urbano, Madrid encabezó la clasificación con 1.801 empresas tecnológicas, por delante de Barcelona, con 1.698. Andalucía fue la comunidad del grupo de cabeza que más creció porcentualmente: pasó de 714 a 885 compañías, un 23,9% más, y fue la única entre las principales regiones que incrementó también su número de startups.
La distribución del capital continúa mucho más concentrada. Cataluña y Madrid reunieron cerca del 77% de la inversión nacional. En total, las startups y empresas innovadoras captaron más de 3.210 millones de euros en 327 operaciones durante 2025. Esta concentración facilita la formación de polos con financiación, talento y redes empresariales, pero eleva la dificultad para escalar proyectos nacidos fuera de los dos grandes centros.
La inteligencia artificial protagoniza el mayor salto sectorial
La inteligencia artificial fue el vertical que más creció durante el ejercicio. El número de empresas especializadas pasó de 309 en 2024 a 959 en 2025, un incremento superior al 210%. La IA se convirtió así en el tercer ámbito tecnológico por número de compañías, solo por detrás del software como servicio, o SaaS, con 1.387 empresas, y la salud digital, con 1.000.
El avance no se limita a compañías que venden herramientas de IA. El informe describe su penetración en salud, finanzas, industria avanzada, energía, movilidad, educación y automatización empresarial. Esa transversalidad ayuda a explicar por qué crece su peso en un ecosistema que ya no depende exclusivamente de la creación de aplicaciones de consumo.
Dos informes distintos apuntan a una mayor madurez
El estudio de Scoutyn mide compañías activas y magnitudes empresariales. Por su parte, el Spanish Tech Ecosystem Report 2026 de Dealroom analiza principalmente valoración e inversión. Sus metodologías no son equivalentes, pero ofrece una referencia complementaria: sitúa a España como el octavo ecosistema tecnológico de Europa, con un valor agregado de 125.000 millones de euros, y calcula que las startups españolas captaron unos 3.100 millones en 2025.
La proximidad entre los datos de inversión de Dealroom y Scoutyn refuerza la idea general de un mercado con más capacidad para atraer capital, aunque las cifras no deben mezclarse como si procedieran del mismo universo estadístico. La evolución de las scaleups será especialmente relevante porque son las compañías que pueden transformar inversión en empleo estable, expansión internacional y proveedores locales.
La brecha de género y el reparto territorial siguen pendientes
La expansión no ha corregido todos los desequilibrios. Las mujeres representan únicamente el 17% de las personas fundadoras de empresas tecnológicas, una proporción prácticamente estancada. En las startups el porcentaje se sitúa en el 18%, mientras que en las scaleups cae al 10%, precisamente el segmento que más crece y concentra compañías de mayor tamaño.
Los próximos informes permitirán comprobar si el descenso de startups fue puntual o marca una fase más selectiva en la creación de empresas. También habrá que vigilar si la inversión se distribuye más allá de Madrid y Cataluña, si el auge de la IA se traduce en facturación y empleo sostenibles y si aumenta la presencia de fundadoras en las compañías que logran escalar. El ecosistema tecnológico español llega a esta etapa con más tamaño; su siguiente prueba será convertir esa madurez en crecimiento más equilibrado.

Redactor especializado en economía, sector inmobiliario y tendencias del mercado.
Tras años siguiendo la evolución de empresas, mercados y operaciones inmobiliarias, escribo con una mirada analítica pero cercana sobre los cambios que afectan a inversores, profesionales y consumidores. Mi objetivo es explicar de forma clara qué está ocurriendo en la economía y cómo pueden influir estas tendencias en el día a día.












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