Quien paga la tasación de la vivienda

Quién paga la tasación de la vivienda: comprador, vendedor o banco

Una de las dudas más comunes al comprar una casa con hipoteca es sencilla, pero importante: quién paga la tasación de la vivienda. La respuesta corta es que, en la mayoría de los casos, la paga el comprador que necesita la hipoteca. Pero no siempre es así.

La tasación no es un simple trámite. Es el informe que usa el banco para saber cuánto vale una vivienda antes de conceder un préstamo hipotecario. También ayuda al comprador a saber si el precio que va a pagar tiene sentido. Por eso conviene tener claro cuándo se paga, cuánto cuesta, quién la encarga y qué pasa si la hipoteca no se aprueba.

Qué es la tasación de una vivienda

La tasación de una vivienda es una valoración oficial del inmueble. La realiza un profesional cualificado, normalmente a través de una sociedad de tasación homologada por el Banco de España.

El objetivo es calcular el valor real de mercado de la casa. Para ello se analizan varios factores: la ubicación, la superficie, el estado de conservación, la antigüedad, la eficiencia energética, los servicios cercanos, la situación urbanística y el precio de viviendas similares en la zona.

Cuando se pide una hipoteca, el banco necesita esta tasación para medir el riesgo de la operación. No presta dinero solo en función del precio de compraventa. Lo hace, sobre todo, en función del valor de tasación.

Entonces, quién paga la tasación de la vivienda

En una compraventa con hipoteca, la tasación de la vivienda la paga normalmente el comprador. La razón es simple: el comprador es quien necesita el préstamo y quien solicita al banco que estudie la operación.

Desde la entrada en vigor de la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario, el reparto de gastos hipotecarios cambió. El banco asume varios gastos de constitución de la hipoteca, como gestoría, registro, notaría en determinados conceptos y el impuesto de actos jurídicos documentados. Sin embargo, la tasación sigue siendo un gasto que suele corresponder al cliente.

Esto no significa que el comprador esté obligado a aceptar cualquier tasadora. El cliente puede aportar una tasación realizada por una sociedad homologada, siempre que esté vigente y cumpla los requisitos exigidos para una hipoteca.

Quién paga la tasación según cada caso

No todas las tasaciones se hacen por el mismo motivo. Por eso, la persona que paga puede cambiar según la situación.

SituaciónQuién suele pagar la tasaciónMotivo
Compra de vivienda con hipotecaCompradorNecesita la tasación para que el banco estudie el préstamo.
Compra de vivienda al contadoNo es obligatoria, salvo que el comprador la quieraNo hay banco que exija una valoración hipotecaria.
Vendedor que quiere fijar el precio de ventaVendedorLa encarga para conocer un valor orientativo antes de vender.
Banco que solicita una segunda tasación por criterio internoDepende del casoPuede asumirla el banco si la pide por decisión propia.
Herencia, divorcio o reparto de bienesQuien solicita la tasación o las partes implicadasSe usa para valorar el inmueble en un acuerdo o procedimiento.
Refinanciación o ampliación de hipotecaPropietario o solicitante del préstamoEl banco necesita comprobar el valor actualizado del inmueble.

Por qué el comprador suele pagar la tasación

El comprador paga la tasación porque es quien se beneficia de ella de forma directa. Sin tasación, el banco no puede calcular con seguridad cuánto dinero puede prestar.

La mayoría de bancos financian hasta el 80% del menor valor entre el precio de compra y el valor de tasación, cuando se trata de una vivienda habitual. Esto significa que, aunque una casa se compre por 200.000 euros, si se tasa en 180.000 euros, el banco puede tomar como referencia esos 180.000 euros para calcular la hipoteca.

En ese caso, una tasación baja puede obligar al comprador a aportar más ahorros. Por eso la tasación no es solo un requisito bancario. También puede cambiar toda la operación.

Puede pagar la tasación el vendedor

Sí, el vendedor puede pagar una tasación, pero no suele ser la tasación hipotecaria del comprador.

Un propietario puede encargar una tasación antes de poner su vivienda en venta. Esto le sirve para fijar un precio más realista, negociar con más seguridad y evitar meses de espera por haber salido al mercado con un precio demasiado alto.

Ahora bien, esa tasación no siempre servirá al comprador para pedir la hipoteca. Para que el banco la acepte, debe estar hecha por una sociedad homologada, tener validez legal, estar vigente y ajustarse a los requisitos de la entidad financiera.

Por eso, aunque el vendedor ya tenga una valoración, el comprador debe confirmar con su banco si puede usarla. De lo contrario, podría tener que pagar otra.

Puede pagar la tasación el banco

También puede ocurrir, pero no es lo habitual.

Algunas entidades pueden asumir el coste de la tasación como parte de una campaña comercial. Otras pueden pedir una revisión interna o una segunda valoración si tienen dudas sobre el informe presentado por el cliente. En ese caso, conviene preguntar por escrito quién asume ese coste antes de autorizar nada.

Lo importante es no dar por hecho que el banco pagará la tasación. En una hipoteca normal, lo más frecuente es que este gasto aparezca a cargo del cliente.

Cuánto cuesta tasar una vivienda

El precio de tasar una vivienda depende del tipo de inmueble, la ubicación, la superficie, la sociedad de tasación y la urgencia del informe.

En España, una tasación hipotecaria de una vivienda suele moverse, de forma orientativa, entre 250 y 600 euros. Puede ser menos en pisos pequeños y más en chalets, viviendas singulares, fincas, inmuebles con gran superficie o propiedades con situaciones complejas.

El precio no debería ser el único criterio para elegir tasadora. Una tasación barata puede salir cara si luego el banco no la acepta, si el informe llega tarde o si contiene errores que retrasan la firma.

Quién elige la empresa tasadora

El comprador puede elegir la tasadora. No está obligado a usar solo la empresa propuesta por el banco.

Eso sí, debe asegurarse de que sea una sociedad de tasación homologada y aceptada para finalidad hipotecaria. También conviene consultar antes con la entidad financiera para evitar problemas. Lo ideal es pedir confirmación por escrito.

En la práctica, muchos compradores aceptan la tasadora que propone el banco porque resulta más cómodo. El proceso suele ser más rápido y la entidad ya trabaja con esa empresa. Pero eso no significa que sea obligatorio.

Cuánto tiempo tarda una tasación

Una tasación suele tardar entre tres y siete días hábiles desde la visita al inmueble. Puede alargarse si falta documentación, si la vivienda tiene problemas registrales o catastrales, o si se trata de una propiedad poco común.

El tasador necesita visitar la vivienda, tomar medidas, revisar su estado, comprobar datos básicos y preparar el informe. En algunos casos también puede pedir la nota simple, la referencia catastral, planos, escrituras o información urbanística.

Cuando la compra depende de una fecha de firma, conviene no dejar la tasación para el último momento. Un retraso puede afectar a las arras, a la aprobación final de la hipoteca y a la firma ante notario.

Qué validez tiene una tasación de vivienda

Una tasación hipotecaria tiene una validez habitual de seis meses desde la fecha de emisión del informe.

Pasado ese plazo, el banco puede pedir una nueva tasación o una actualización. Esto ocurre porque el mercado puede cambiar. También puede cambiar el estado del inmueble, su entorno o su situación jurídica.

Si el comprador está comparando hipotecas en varios bancos, esta validez es importante. Una misma tasación puede servir para negociar con varias entidades, siempre que cumpla los requisitos y siga vigente.

Qué pasa si la tasación sale por debajo del precio de compra

Este es uno de los puntos más delicados. Si la tasación sale por debajo del precio pactado, el banco puede prestar menos dinero del esperado.

Por ejemplo, si una vivienda se compra por 220.000 euros y se tasa en 200.000 euros, el banco puede calcular el 80% sobre 200.000 euros, no sobre 220.000. En ese caso, la hipoteca máxima podría ser de 160.000 euros. El comprador tendría que aportar el resto con sus ahorros, además de los impuestos y gastos de la compra.

Cuando esto sucede, hay varias opciones. El comprador puede intentar renegociar el precio con el vendedor, aportar más dinero, buscar otra entidad financiera o pedir una revisión si cree que la tasación contiene errores.

Lo que no conviene hacer es ignorar el problema. Una tasación baja puede ser una señal de que el precio de compra está por encima del mercado.

Qué pasa si la tasación sale por encima del precio de compra

Si la tasación sale por encima del precio de compra, el comprador puede sentirse más tranquilo. Significa que, según el informe, la vivienda vale más de lo que va a pagar.

Aun así, esto no garantiza que el banco financie más dinero. Muchas entidades usan como referencia el menor valor entre el precio de compraventa y el valor de tasación. Es decir, si compras por 180.000 euros y la vivienda se tasa en 200.000 euros, el banco puede calcular la financiación sobre 180.000 euros.

Esto evita que el comprador use una tasación alta para pedir más dinero del que realmente cuesta la vivienda.

Hay que pagar la tasación si el banco deniega la hipoteca

Sí. En general, si la tasación ya se ha realizado, hay que pagarla aunque el banco no conceda la hipoteca.

La tasación es un servicio independiente. El tasador ha visitado la vivienda, ha estudiado la documentación y ha emitido un informe. Por eso el coste no depende de que la operación salga adelante.

Antes de encargarla, conviene tener una preaprobación razonable de la hipoteca. No es una garantía absoluta, pero reduce el riesgo de pagar una tasación para una operación que el banco no va a aceptar.

Puede el comprador usar la misma tasación en varios bancos

Sí, puede hacerlo, siempre que la tasación esté vigente y haya sido realizada por una sociedad homologada.

Esto es útil cuando el comprador quiere comparar ofertas hipotecarias. En lugar de pagar una tasación distinta en cada banco, puede presentar el mismo informe a varias entidades.

El banco debe revisar que la tasación cumpla sus requisitos. Puede aceptarla, pedir documentación adicional o solicitar aclaraciones. Si la rechaza, debería explicar el motivo.

Diferencia entre tasación hipotecaria y valoración inmobiliaria

No es lo mismo una tasación hipotecaria que una valoración online o una opinión de precio de una inmobiliaria.

La tasación hipotecaria es un informe oficial, hecho con una metodología regulada y válido para que un banco estudie una hipoteca. La valoración inmobiliaria, en cambio, suele ser orientativa. Puede servir para vender, comprar o conocer una horquilla de precio, pero no siempre sirve para pedir financiación.

Una inmobiliaria puede estimar que una vivienda se venderá por 240.000 euros. Una herramienta online puede calcular 230.000 euros. Pero el banco se apoyará en la tasación hipotecaria, no en esas referencias.

Qué documentos se necesitan para tasar una vivienda

Para tasar una vivienda, lo normal es que se solicite la nota simple registral, la referencia catastral y datos básicos del inmueble. Si el propietario tiene planos, escrituras, recibo del IBI o certificado energético, también pueden ayudar.

En viviendas nuevas, protegidas, rústicas o con reformas importantes, el tasador puede pedir documentación adicional. Cuanto más clara sea la información, menos riesgo habrá de retrasos o errores.

Qué mira el tasador cuando visita la vivienda

El tasador no solo mira si la casa está bonita o reformada. Su trabajo es más técnico.

Comprueba la superficie, la distribución, el estado de conservación, la calidad de los materiales, la iluminación, la altura, la orientación, los espacios comunes y posibles anexos como garaje, trastero, terraza o jardín.

También analiza el edificio y la zona. No vale lo mismo una vivienda en una calle con buena demanda que otra similar en una ubicación con menor actividad. El entorno pesa mucho en el valor final.

Quién paga la tasación en una hipoteca sobre una vivienda ya comprada

Cuando una persona ya tiene una vivienda y pide una hipoteca nueva, una ampliación, una reunificación de deudas o una refinanciación, la tasación suele pagarla el propietario.

La lógica es parecida a la compra con hipoteca. El banco necesita saber cuánto vale el inmueble que actuará como garantía del préstamo. Como el interesado en la financiación es el propietario, lo normal es que asuma el coste.

Quién paga la tasación en una herencia

En una herencia, la tasación puede servir para repartir bienes, calcular valores o evitar conflictos entre herederos.

En estos casos no hay una regla única. Puede pagarla la herencia, uno de los herederos o todos en proporción, según lo que acuerden. Si hay disputa, puede intervenir un perito designado dentro del procedimiento correspondiente.

Cuando hay varios herederos, lo mejor es acordar desde el principio qué tipo de valoración se hará, quién la encargará y cómo se pagará. Así se evitan sospechas y discusiones posteriores.

Quién paga la tasación en un divorcio

En un divorcio, la tasación puede ser necesaria si hay una vivienda común y una de las partes quiere quedársela, venderla o compensar económicamente a la otra.

Si ambas partes están de acuerdo, pueden pagar la tasación a medias. Si una sola parte la solicita para defender sus intereses, puede asumirla esa persona. Si el asunto llega a juicio, el coste dependerá del procedimiento y de lo que se determine.

En estos casos, una tasación independiente ayuda a reducir el conflicto. No elimina todas las diferencias, pero aporta una base más objetiva para negociar.

Consejos antes de pagar una tasación

Antes de pagar una tasación, conviene dar algunos pasos sencillos.

Primero, habla con el banco y confirma que la operación es viable. No tiene sentido pagar una tasación si tus ingresos, ahorros o nivel de deuda hacen imposible la hipoteca.

Segundo, pregunta si aceptan una tasadora elegida por ti. La respuesta debería ser sí, siempre que esté homologada, pero es mejor tenerlo claro antes de encargar el informe.

Tercero, revisa la vivienda y la documentación. Si hay diferencias entre catastro, registro y realidad física, pueden aparecer problemas.

Cuarto, no mires solo el precio. Una tasación rápida, clara y aceptada por el banco vale más que ahorrar unos euros y retrasar la compra.

Errores frecuentes al tasar una vivienda

Uno de los errores más comunes es pensar que el precio de venta y el valor de tasación siempre coinciden. No es así. El precio lo pactan comprador y vendedor. La tasación la calcula un profesional con criterios técnicos y comparables de mercado.

Otro error es encargar la tasación demasiado pronto. Si el proceso hipotecario se alarga más de seis meses, puede caducar y tocará actualizarla o hacer una nueva.

También es frecuente creer que una tasación alta garantiza una hipoteca mayor. No siempre. El banco estudia ingresos, estabilidad laboral, ahorros, deudas, edad, tipo de vivienda y riesgo de la operación.

Por último, algunos compradores pagan la tasación antes de revisar bien las arras. Si luego la hipoteca no se concede y el contrato no protege al comprador, puede perder más que el coste de la tasación.

La tasación y el contrato de arras

El contrato de arras merece atención especial. Muchas compras se complican porque el comprador firma arras, paga una señal y después descubre que el banco no le concede la hipoteca esperada.

Para evitarlo, es recomendable incluir una cláusula que contemple qué ocurre si la financiación no se aprueba. No todos los vendedores la aceptan, pero puede proteger al comprador en una operación que depende del banco.

La tasación influye mucho aquí. Si el valor de tasación es bajo, la hipoteca puede quedarse corta. Y si el comprador no tiene ahorros suficientes, la compraventa puede caerse.

Qué debe revisar el comprador en el informe de tasación

Cuando recibas el informe, no lo guardes sin leerlo. Revisa los datos básicos.

Comprueba que la dirección sea correcta, que la superficie coincida de forma razonable, que se incluyan los anexos si existen, que el estado de conservación esté bien descrito y que no haya errores evidentes.

También puedes mirar los testigos comparables usados por el tasador. Son viviendas similares que ayudan a justificar el valor. Si ves algo extraño, como comparables de otra zona o inmuebles muy distintos, puedes pedir una aclaración.

Preguntas frecuentes sobre quién paga la tasación de la vivienda

¿La tasación la paga el comprador o el vendedor?

En una compra con hipoteca, la paga normalmente el comprador. El vendedor solo la paga si la encarga por su cuenta, por ejemplo, para fijar el precio de venta.

¿El banco está obligado a pagar la tasación?

No. Aunque el banco asume varios gastos hipotecarios, la tasación suele corresponder al cliente que solicita la hipoteca.

¿Puedo elegir yo la tasadora?

Sí. Puedes elegir una sociedad de tasación homologada. Es recomendable confirmar antes con el banco que aceptará el informe.

¿Cuánto cuesta una tasación de vivienda?

De forma orientativa, suele costar entre 250 y 600 euros. El precio depende del tipo de vivienda, la ubicación, la superficie y la empresa tasadora.

¿Qué pasa si pago la tasación y luego no me dan la hipoteca?

Lo habitual es que tengas que pagarla igualmente. La tasación es un servicio ya realizado, aunque la hipoteca sea denegada.

¿Cuánto dura una tasación?

La validez habitual de una tasación hipotecaria es de seis meses desde la fecha de emisión.

¿Sirve una tasación para varios bancos?

Sí, siempre que esté vigente, sea hipotecaria y haya sido realizada por una sociedad homologada. Cada banco la revisará antes de aceptarla.

¿Es obligatoria la tasación si compro sin hipoteca?

No. Si compras al contado, no hay obligación de hacer una tasación hipotecaria. Aun así, puede ser útil para saber si el precio es razonable.

¿Puedo reclamar una tasación si creo que está mal?

Sí. Puedes pedir una revisión o aclaración a la sociedad de tasación. Para ello conviene señalar errores concretos, como superficie incorrecta, anexos no incluidos o comparables poco adecuados.

Lo importante antes de pagar

La tasación de la vivienda suele pagarla quien necesita la hipoteca. En la mayoría de compraventas, esa persona es el comprador. El vendedor puede encargar una valoración para fijar precio, y el banco puede asumir el coste en casos puntuales, pero no es lo normal.

Antes de pagar, confirma que la tasadora está homologada, que el banco aceptará el informe y que tu operación hipotecaria tiene opciones reales de salir adelante. Una tasación bien hecha no solo desbloquea la hipoteca. También te ayuda a comprar con más calma y con menos riesgo.

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